6 de abril de 2010
Las organizaciones civiles que integramos CONSUMIDORES hemos hecho público nuestro respaldo a la propuesta de reforma a la Ley Federal de Competencia Económica, que envió el gobierno federal al Congreso de la Unión este lunes 5 de abril, ya que responde a una necesidad expresada en los resolutivos de nuestra primera Convención Nacional de Consumidores en el sentido de combatir y sancionar de manera ejemplar las prácticas monopólicas.
A unas horas de haber sido presentadas las propuestas de reforma a dicha ley, al Código Penal Federal, al Código Fiscal de la Federación, a la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo y de la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en conferencia de prensa presidida por Dolores Rubio, de Oxfam México, Alejandro Calvillo, de El Poder del Consumidor, y Alfonso Ramírez Cuéllar, de El Barzón, solicitamos a los legisladores aprobar dicha iniciativa.
En CONSUMIDORES identificamos varios aspectos positivos en la ley, como el de garantizar que la gente que esté en la Comisión Federal de Competencia no tenga vínculos anteriores con las empresas, que las multas correspondan a un porcentaje de las ganancias de las empresas infractoras y que se incluyan acciones penales.
Aplaudimos esta iniciativa –como lo apuntó Alejandro Calvillo–, ya que se trata de una demanda ciudadana, pero también de los organismos internacionales, que debe convertirse en una verdadera reforma política que otorgue poder a los ciudadanos y tome en consideración a los consumidores.
Asimismo, consideramos que la propuesta de reforma debe tener como propósito fundamental propiciar el derecho al desarrollo para terminar con privilegios y privilegiados –como lo indicó Dolores Rojas, al referir que la misma OCDE y OMC han señalado a los monopolios como responsables de que la economía no crezca y de que han afectado hasta en tres puntos porcentuales al PIB.
Del mismo modo –como lo señaló Alfonso Ramírez Cuéllar–, reconocemos que diversos puntos por los que hemos estado luchando están incluidos en esta iniciativa, ya que retoma muchas de las banderas que nosotros hemos levantado.
“Tenemos casi 100 años de retraso –dijo Ramírez Cuéllar– con relación a la legislación norteamericana. Allá la primera ley antimonopolio data de 1890, acá es de 1993. Mientras ya existe allá una cultura antimonopólica, aquí la tenemos que generar".
Por ello, advertimos que la sociedad debe estar atenta a este proceso, ya que seguramente habrá una oposición muy fuerte por parte de las principales corporaciones –como lo sugirió Alejandro Calvillo–, pues éstas han obtenido grandes ganancias apoyadas en prácticas monopólicas, en perjuicio de los consumidores.
CONSUMIDORES
Por los derechos del consumidor y contra los monopolios